martes, 30 de noviembre de 2010

Nunca más existimos

Recuerdo que me preguntó si aquí siempre hacía tanto frío. A ella siempre le había encantado sentir esa sensación, como cuando los dedos se te congelan y el aliento sale de la boca como humo y desaparece en el olvido.

Estaba resplandeciente. Sus ojos eran de escarcha. Su nariz y pómulos rojizos a causa del frío contrastaban con su piel blanca.

Y aunque estuviéramos a tres grados bajo cero, me transmitía su calidez cada vez que su mirada se clavaba en la mía, como si dentro de cinco segundos no existíeramos ninguno de los dos.

Me dedicó una sonrisa y nunca más existimos.

6 comentarios:

Mela dijo...

Seguro que existieron para siempre

Lorena Chavarría dijo...

yo creo que sonrieron y se perdieron en su risa...así como tu.

saludos

Ursula dijo...

diria que si existieron.. pero esta ves como una :)

Agnes dijo...

Siento si te ha molestado lo de mi blog, pero si a lo mejor hubieras prestado atencion hubieras visto que SI hay algo que lo caracteriza que dice que no es mio, es mas, cuando cojo algo que no me pertenece lo anuncio a la semana siguiente, cuando suelo hacer un repaso de mi semana, aun asi gracias por pasarte y hacer una visita, la proxima vez presta mas atencion =)

Agnes dijo...

pasate por mi ultima entrada si quieres!

Irene dijo...

yo creo que no dejaron de existir, ese momento iba a permanecer siempre en la memoria :)