domingo, 17 de abril de 2011

El día más frío de mi vida


Me besaste y en ese instante pude saborear los segundos más amargos de toda mi vida. Supe que aquella vez era distinto. Supe que aquel no era un beso como los del principio, llenos de dulzura y de pasión; pero tampoco como los últimos que me dabas, ausentes de magia y esperanza.

Me besaste y en ese instante todo se congeló: el tiempo, tu mirada, mis labios, tu mano izquierda en mi cintura, mi piel, tu mano derecha en mi cuello, mi corazón, tu boca... Y todo pareció de manera surrealista una de esas típicas escenas de película en que todo se vuelve entre azul y gris y no queda nada más que un instante congelado en el tiempo.

Me besaste y antes de marcharte apoyaste tu cabeza sobre la mía, me acariciaste los labios y diste lugar a lo que se convirtió en el día más frío de toda mi vida.

6 comentarios:

Melodías Agridulces dijo...

Creo que sé lo que son esos besos :s

Leslie Less dijo...

Sin palabras! por completo sin palabras!

Agnes dijo...

Sabes? Eso mismo me pasó a mi el día que mi novio me pidió tiempo, y luego me dejó...antes de saber lo que me iba a decir lo supe por la escena que tú misma relatas!
:)

Titiriti dijo...

pff me ha encantado esta entrada... se puede vivir solo leyendolo...

NiñoVaho dijo...

Ese beso quedará guardado en la retina, ese momento en el recuerdo, y a pesar de ello...
a pesar de ello la vida se encarga de devolver el aliento, para que el próximo beso sea mas ardiente más deseo y así puedas volver a revivir momentos...

Caroline dijo...

Los días más fríos, no se deben precisamente al frío que hay en el exterior. Ese frío tiene muchas formas de solucionarlo, pero el frío real... no tiene ninguna.